La Policía Nacional la investiga por delitos continuados de estafa y falsedad documental tras una compleja operación iniciada en 2022
Sanlúcar de Barrameda, marzo de 2025 – Agentes de la Policía Nacional, adscritos a la Brigada de Policía Judicial de la Comisaría de Sanlúcar de Barrameda, han detenido a una mujer como presunta autora de un delito continuado de estafa y falsedad documental. La arrestada es una antigua trabajadora de una entidad bancaria de la localidad, y se le atribuyen fraudes que afectarían a más de 40 clientes, con un perjuicio económico superior a los 500.000 euros.
La detención se ha producido tras una investigación exhaustiva iniciada en 2022, que culminó recientemente con una entrada y registro autorizada por el Juzgado de Instrucción número 3 de Sanlúcar. Durante el operativo, se intervinieron dispositivos electrónicos y abundante documentación relacionada con los hechos investigados.
Víctimas de edad avanzada y clientes en situación de dependencia
La investigación se puso en marcha tras la recepción de varias denuncias por movimientos irregulares en cuentas bancarias. Las pesquisas permitieron determinar que la detenida, aprovechando la confianza generada por su posición y experiencia profesional, actuaba en nombre de clientes vulnerables —en su mayoría personas mayores o dependientes— sin su conocimiento ni consentimiento.
Entre las prácticas detectadas figuran:
- Contratación fraudulenta de pólizas y créditos
- Sustracción directa de fondos
- Suplantación para operar en cuentas ajenas
- Más de 20 seguros contratados a nombre de algunas víctimas sin informarles
Uno de los casos más graves fue el de una clienta fallecida cuyos ahorros, valorados en 70.000 euros, habían desaparecido al acudir los familiares a gestionar la herencia. En otro caso, una mujer de 76 años, con una pensión elevada y 60.000 euros en ahorros, descubrió que su cuenta estaba en números rojos y que no se habían abonado varios meses del alquiler.
Colaboración entre Policía y la entidad bancaria
La investigación ha sido posible gracias a la estrecha colaboración entre la Policía Nacional y el departamento de Seguridad de la entidad bancaria, que activó los protocolos internos al detectar irregularidades y procedió al despido inmediato de la empleada. Además, la entidad ha colaborado con la justicia y ha comenzado a resarcir económicamente a los clientes perjudicados.
Las diligencias continúan abiertas y no se descarta que puedan aparecer nuevas víctimas o que el fraude final supere el medio millón de euros ya estimado.

