Según se ha publicado en los medios de comunicación y páginas especializadas, como “la Hornacina.com” el manuscrito de San Juan de la Cruz junto con la carta de Santa Teresa que durante 400 se conservaron en el convento de las Carmelitas de Sanlúcar ya está en el Museo carmelitano de Úbeda. De esta forma, se confirma la intención de la Orden de que después del cierre del convento sanluqueño dichos bienes se expusieron en la ciudad jiennense.
Hace ahora cuatro años se produjo la salida definitiva de la comunidad de las Carmelitas Descalzas de la ciudad de Sanlúcar de Barrameda. Desde que a mediados del siglo XVII se establecieron en la ciudad habían formado parte de la historia religiosa y cultural de la villa. El cierre de dicho convento no sorprendió a casi nadie, hacía meses que se venía anunciando dado el exiguo número de religiosas y las dificultades que tenían para mantener el edificio.
Desde que los rumores sobre su clausura llegaron a la opinión pública, numerosas asociaciones y entidades comenzaron a movilizarse reclamando a la Junta de Andalucía que mediara para evitarlo. Pero ya no era solo la marcha de la comunidad, formada por cuatro religiosas, dos de ellas enfermas. La preocupación se extendió sobre el futuro de su importante patrimonio conservado en uno de los más singulares conventos carmelitanos de Andalucía.

De esta forma el 31 de enero de 2019 se celebró una eucaristía donde la comunidad de hermanas se despidió de la ciudad después de casi 400 años, que se dice pronto. Con el cierre definitivo, se planteó la siguiente cuestión ¿A dónde iría a parar el Códice de Barrameda? ¿Se quedaría en el convento a pesar de su cierre? Según la propia catalogación BIC del mismo (Julio,2013), este importante documento cuenta con la máxima protección.
En consecuencia, aunque perteneciera a la orden de los Carmelitas Descalzos, la propia Junta de Andalucía tenía la responsabilidad de su conservación. Ante la alarma social creada, La Junta declaró al convento BIC junto con todos sus bienes. Según la máxima protección, ninguno de sus bienes podía salir del edificio. Aún así, esta medida llegó tarde. En marzo de 2019 los técnicos que se disponían a realizar el inventario de los bienes del convento interpusieron una queja ante el Defensor del pueblo Andaluz contra la Orden Carmelita en la que recogían:
“Que cuando los técnicos de la Delegación Territorial de Cultura de Cádiz visitaron el convento sanluqueño para comenzar a inventariar los bienes en vista a la futura declaración de BIC: no fue posible localizar una serie de bienes muebles de los que se presumía se hallaban en el convento, Por esta razón, el 18 de enero de 2019 se ha remitido al Delegado del Patrimonio Histórico-Artístico de la Orden de los Carmelitas Descalzos un listado de dichos bienes al objeto de que se pueda aclarar el paradero de los mismos, estado de conservación y uso. Según el mismo documento, la intención de la Orden era depositar el Códice en el Convento de Úbeda.”
Aún con esto, el gobierno autonómico ante el conflicto con los Carmelitas, hizo oídos sordos a las peticiones de las asociaciones como del propio Ayuntamiento. En el pasado mes de diciembre se hizo público la decisión del gobierno de Juanma Moreno de permitir el traslado tanto del Cántico Espiritual como de la carta de Santa Teresa a Jaén. En definitiva, Sanlúcar pierde una vez más una joya de su patrimonio que posiblemente nunca recupere. ¿Qué será lo próximo?
