La Junta activa medidas específicas en la ciudad para controlar el mosquito transmisor del virus y prevenir contagios
Sanlúcar de Barrameda, 9 de abril de 2025
Sanlúcar se encuentra incluida oficialmente entre los municipios gaditanos con riesgo medio ante la Fiebre del Nilo Occidental (FNO), según el nuevo Programa de Vigilancia y Control Integral de Vectores 2025 puesto en marcha por la Consejería de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía.
Este programa, que actualiza y refuerza las medidas frente al virus transmitido por mosquitos, establece un nuevo sistema de clasificación en tres niveles (bajo, medio y alto), y sitúa a Sanlúcar junto a otros municipios de la Costa Noroeste como Rota, Chipiona o Trebujena en el segundo escalón de riesgo sanitario.
Medidas concretas para Sanlúcar
La delegada territorial de Salud, Eva Pajares, mantuvo esta semana una reunión con los representantes municipales de Sanlúcar y otras localidades de riesgo, en la que se explicaron las actuaciones que deberán adoptarse en las próximas semanas. Entre ellas destacan:
- Vigilancia y control de focos larvarios y presencia de mosquitos adultos en el casco urbano y áreas rurales transitadas.
- Refuerzo de los planes municipales de control de mosquitos dentro de las campañas de desratización, desinfección y desinsectación.
- Mayor presencia de agentes de salud pública para inspecciones y seguimiento.
- Difusión de campañas de sensibilización ciudadana sobre prevención de picaduras y detección temprana de síntomas.
Además, se implementará una búsqueda activa de casos leves en urgencias hospitalarias locales, realizando pruebas PCR a personas con síntomas compatibles, una vez descartadas otras causas. El objetivo es detectar posibles infecciones antes de que evolucionen a formas graves, como encefalitis o meningitis, que aunque infrecuentes, pueden ser potencialmente mortales.

Un nuevo modelo predictivo
El nuevo plan incorpora también un modelo predictivo mejorado desarrollado por el CSIC y la Junta de Andalucía, que tiene en cuenta factores como el uso del suelo, la presencia de aves y vectores, y la actividad humana, para anticiparse a posibles brotes del virus.
La Fiebre del Nilo Occidental no es una enfermedad nueva en la provincia: en años anteriores se han registrado varios casos, y aunque la mayoría de las infecciones son asintomáticas o leves, las autoridades sanitarias recuerdan que la prevención es clave para evitar la expansión del virus.
