Sanlúcar de Barrameda, 20 de Enero de 2025 — Este sábado, la Parroquia del Rosario de Guadiaro ha sido el escenario de un emotivo acto de hermanamiento entre la Hermandad del Santo Entierro de Sanlúcar de Barrameda y la Asociación Parroquial del Santo Entierro y Nuestra Señora de los Dolores de Guadiaro. Numerosos miembros de ambas entidades religiosas se congregaron para celebrar esta unión histórica y espiritual, que refuerza los lazos existentes desde hace décadas.
El acto tuvo lugar tras la misa oficiada por el párroco Juan Ramón Rouco y contó con la asistencia de autoridades locales de San Roque, como la teniente de alcalde delegada de Tradiciones, María del Mar Collado, y la concejal delegada del Valle del Guadiaro, Eva Gil. Por parte de la hermandad sanluqueña, su hermano mayor, Juan Antonio Pomares, explicó los profundos vínculos entre ambas instituciones, basados en la cesión de las imágenes titulares de la Hermandad de Sanlúcar a la parroquia guadiareña en 1970.

Un vínculo histórico que trasciende décadas
La relación entre ambas entidades religiosas se remonta a los años 40, cuando las imágenes históricas de la Hermandad del Santo Entierro de Sanlúcar se vieron afectadas por la clausura de su sede en la Iglesia de San Francisco, debido a una decisión del entonces cardenal Pedro Segura. Esto llevó a la hermandad a encargar nuevas imágenes al imaginero sevillano Antonio Eslava Rubio, que procesionaron por primera vez en 1947. Posteriormente, las nuevas tallas fueron cedidas a la parroquia de Guadiaro en 1970, marcando el inicio de una relación que ha perdurado en el tiempo.
El hermanamiento fue celebrado con un intercambio de presentes conmemorativos entre ambas entidades. Juan Antonio Pomares, en representación de la hermandad sanluqueña, y Francisco Javier Godino, presidente de la asociación de Guadiaro, recogieron los obsequios principales. Asimismo, se entregaron reconocimientos a otros integrantes del colectivo parroquial.
Celebración y convivencia
Tras la ceremonia religiosa y la toma de fotografías de las juntas de gobierno de ambas instituciones, los asistentes disfrutaron de una convivencia en el patio de la iglesia de Guadiaro, fortaleciendo aún más los lazos fraternos entre estas dos entidades cofrades.
