Finaliza la parada biológica para la flota de cerco del Golfo de Cádiz y arranca la campaña 2025

Sanlúcar de Barrameda, 5 de febrero de 2025

Tras tres meses de parada biológica, la flota de cerco que faena en aguas del Golfo de Cádiz ha retomado su actividad, dando inicio a la campaña pesquera de 2025. Este periodo de inactividad, necesario para preservar los recursos marinos y garantizar la sostenibilidad de la pesca, concluyó hoy con la salida al mar de parte de la flota desde el puerto de Bonanza, en Sanlúcar de Barrameda.

Los barcos de cerco, cuya principal actividad se centra en la captura de sardina y boquerón, tienen su base en los puertos onubenses de Punta Umbría e Isla Cristina, y en los gaditanos de Barbate y Sanlúcar de Barrameda. Este año, la normativa pesquera ha introducido cambios significativos, otorgando a la flota una cuota de 7.000 toneladas de boquerón. Cada barco deberá gestionar esta asignación de manera eficiente para maximizar el rendimiento y asegurar la viabilidad económica de la actividad.

Sin embargo, este inicio de campaña no está exento de desafíos. Los armadores y marineros se enfrentan a dificultades como el aumento de los costes del combustible, los elevados seguros sociales y las nóminas del personal de a bordo. La Cofradía de Pescadores del Puerto de Bonanza, en Sanlúcar, ha compartido en sus redes sociales una primera evaluación del arranque de la campaña:

«La pesca ha sido buena y el boquerón capturado es de excelente calidad, pero lamentablemente los precios no han acompañado.»

Pese a este comienzo agridulce, los pescadores se mantienen optimistas y esperan que la campaña continúe mejorando, tanto en volumen de capturas como en precios. Desde la Cofradía se ha hecho un llamamiento para que las condiciones de la pesquería sigan siendo óptimas y se garantice la sostenibilidad de este recurso fundamental para las comunidades costeras del Golfo de Cádiz.

La temporada de cerco será clave no solo para la economía local, sino también para el abastecimiento de mercados nacionales e internacionales con boquerón y sardina, dos productos fundamentales en la gastronomía y la tradición pesquera de la región.