Este fin de semana se celebra el Desafío Doñana… pero no en Sanlúcar

La prueba de triatlón se traslada a Matalascañas tras suspenderse en 2024 en Sanlúcar por falta de un informe de seguridad vial. Varios deportistas locales han expresado a Aliquindoi Noticias su malestar por la pérdida de un evento que daba proyección a la ciudad y suponía un aliciente deportivo y económico.

El Andalucía Desafío Doñana regresa este sábado, 4 de octubre, con su XV edición. Sin embargo, por primera vez en más de una década, la prueba no tendrá como escenario a Sanlúcar de Barrameda, ciudad que fue el corazón de este triatlón único en el mundo por combinar ciclismo, natación en aguas abiertas y carrera a pie sobre la arena de Doñana. El nuevo emplazamiento será Matalascañas, en el municipio de Almonte (Huelva), donde se ha diseñado un recorrido adaptado al entorno de la costa onubense.

El fin de una era en Sanlúcar

La historia reciente del Desafío Doñana está marcada por lo ocurrido en 2024. La prueba prevista en Sanlúcar tuvo que suspenderse porque el Ayuntamiento no emitió en plazo el informe de seguridad vial, requisito indispensable para una competición que moviliza carreteras, dispositivos de tráfico y seguridad. La organización —dependiente de la Junta de Andalucía y la Federación Andaluza de Triatlón— aseguró entonces que no podía asumir riesgos sin esa garantía administrativa.

Ese episodio dejó a Sanlúcar fuera del calendario, y ahora, con el traslado definitivo a Almonte, se confirma lo que muchos temían: la ciudad pierde un evento que era ya parte de su identidad deportiva y social.

Impacto en turismo y economía local

El Desafío Doñana no era solo un reto para triatletas de élite y amateurs. También suponía un revulsivo económico. Cada año llegaban a Sanlúcar cientos de participantes, familiares y equipos técnicos que llenaban hoteles, restaurantes y comercios. Según cálculos de la propia organización, la prueba movilizaba en torno a 350 deportistas y generaba un volumen de visitantes que dejaba una huella directa en la hostelería local.

Ahora ese flujo de ingresos, promoción y visibilidad internacional viaja a Matalascañas. Y Sanlúcar, que en 2022 fue Capital Española de la Gastronomía y presumía de ser ciudad de grandes eventos, se queda sin un escaparate que combinaba deporte, naturaleza y turismo.

El malestar de los deportistas locales

Varios triatletas sanluqueños que participarán este fin de semana en la prueba han trasladado a Aliquindoi Noticias su enfado y desacuerdo. Consideran “incomprensible” que la ciudad haya perdido la sede por cuestiones administrativas, cuando el Desafío Doñana era “una referencia” para quienes entrenan durante meses con la ilusión de competir en su propia tierra.

“Es frustrante tener que desplazarnos a otra provincia para disputar una prueba que nació y creció en Sanlúcar. Se pierde un símbolo deportivo y también la oportunidad de motivar a los jóvenes de aquí”, lamentan.

Incompetencia o decisión inevitable

La gran pregunta que queda sobre la mesa es si lo ocurrido responde a una falta de gestión municipal —al no garantizar un trámite esencial como el informe de seguridad vial— o si se trata de una decisión inevitable de la organización, que busca consolidar la prueba en un nuevo escenario con menos trabas logísticas.

Lo cierto es que el resultado es el mismo: Sanlúcar pierde uno de sus grandes eventos deportivos y, con él, parte de la proyección que había logrado en el ámbito del triatlón y el turismo deportivo.

Matalascañas toma el relevo

La playa de Torre de la Higuera será este sábado el punto de salida para un recorrido que incluye 1,9 km de natación, 90 km de ciclismo y 21 km de carrera a pie por la arena. El municipio de Almonte y la Junta de Andalucía ya han presentado el evento como un nuevo impulso para el turismo de la Costa de la Luz.

Mientras tanto, en Sanlúcar queda un sabor amargo y un debate abierto: ¿hemos perdido el Desafío Doñana por pura burocracia o por falta de visión?