Antonio, el Perniles admitía en el primer día del juicio que una de las cuchilladas que acabó con la vida de Joaquín el fatídico 6 de Enero de 2018 pudo causar la muerte del joven aquella noche a las afueras de una discoteca en Medina Sidonia.
Tras varios días de juicio en la que fueron presentadas todas las pruebas, un jurado popular lo ha declarado culpable del asesinato de Joaquín por unanimidad a última hora de ayer viernes.
También el jurado lo ha declarado culpable por dos intentos de homicidio contra los otros dos amigos que acompañaban al fallecido y que recibieron varias puñaladas del acusado.
La fiscal tras conocerse el veredicto ha señalado que mantiene la pena de 41 años de prisión para el procesado por un delito de homicidio y dos delitos de intento de homicidio y una indemnización de 106.000€ para la familia del fallecido y para las dos víctimas 1.000 y 6.000 € respectivamente por lesiones y secuelas
Como se podrá recordar los hechos ocurrieron en la madrugada después del día de Reyes cuando Joaquín, y sus amigos se encontraban en una discoteca en Medina Sidonia. Sobre las 2 de la mañana según la versión de la fiscalía el Perniles empezó a increpar a los jóvenes y les indicó que se marcharan de la localidad. En aquel instante uno de los jóvenes sanluqueños se encaró con él y éste se marchó. Pero esta marcha no era definitva, ya que el Perniles había acudido en busca de un cuchillo de enormes dimensiones, en total de 45 centímetros. El procesado los esperó en el aparcamiento donde comenzó el ataque. El primer joven se encontraba en el asiento del conductor y al intentar huir se cayó, hecho que le salvó el recibir la puñalada. Joaquín no corrió la misma suerte, ya que se encontró con el Perniles de frente y éste le asestó una puñalada mortal en el pecho, (acreditado por los forenses). Y el último joven sólo pudo defenderse de los machetazos con las manos, donde recibió múltiples heridas rompiéndole el tendón.
Una vez terminada la escena, el acusado huyó y escondió el cuchillo. Tras la investigación y gracias a la labor de la Guardia Civil el acusado terminó entregándose en el cuartel de Conil.
En la última sesión del juicio, El Perniles ha querido pedir perdón a la familia de la víctima y mostrar públicamente su arrepentimiento.
Ahora sólo queda esperar a que el magistrado de la Sala Primera de la Audiencia Provincial de Cádiz dicte sentencia e imponga la pena el procesado.
