Los sistemas de tráfico inteligentes empiezan a aplicarse en las ciudades de más de 50.000 habitantes para controlar algo más que el acceso indebido a las zonas de bajas emisiones (ZBE).
En agosto de 2022, los responsables de Tráfico y Movilidad del Ayuntamiento de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) instalaron 10 cámaras de vigilancia con lectura de matrículas. Entre sus objetivos, aparte de “mejorar la seguridad” y “modernizar la gestión policial”, estaba la elaboración de listas blancas o negras para limitar el acceso a zonas restringidas.
Estas cámaras podrían comprobar al instante, usando las bases de datos de Tráfico, si un vehículo tiene algún asunto pendiente.
Este uso es el que reclama desde 2021 la patronal de estaciones de inspección, AECA-ITV, que propone aprovechar la tecnología de control para vigilar y reducir el absentismo en este trámite. La organización presentó la petición de forma oficial en el Congreso de los Diputados hace dos años.

