La coronación anticipada. Crónica del Miércoles Santo.

Según está previsto, la Virgen de los Dolores será coronada el próximo 23 de julio por el señor Obispo de Jerez. Después de lo vivido ayer, el prelado puede excusar su presencia. La ciudad se le adelantó entronizando a la reina del Miércoles Santo.

Nada más salir por las puertas de la Trinidad, una impresionante saeta de María “la Niña de San Judas”, pedía que la pararan a la que Sanlúcar va a coronar, después de 3 años enclaustrada en su templo. No en balde, estamos hablando de una de las Dolorosas más queridas desde hace siglos, custodiada por su Hermandad vinculada con los trabajadores de la Plaza de Abastos. Y decir La Plaza, es decir Sanlúcar.

A pocas calles, ponía su cruz de guía en la calle tras tres años de ausencia forzosa, la cofradía de los Estudiantes, y salía por la Parroquia de Santo Domingo el cortejo más numeroso de nazarenos de la ciudad hasta la fecha. Casi 45 minutos desde la cruz de guía a los ciriales que anteceden al impresionante Gólgota sanluqueño conducido por el capataz Ignacio Robles “el gitano.” Este impresionante cortejo, donde se cuidan hasta los detalles de la cesta de los celadores, nos da una idea de que cuando los Estudiantes sale a la calle, desprende poderío.

Con la entrada del paso de misterio por la carrera oficial del Barrio alto, la zona de palcos quedaba impresionada nada más ver aparecer al cuerpo de acólitos ataviados con casullas y albas con encaje. Enfilando la Plaza de la Paz, la banda del Cristo de La Sangre de Sevilla de la popular Hermandad de San Benito, interpretaba Penas de Triana, y durante los casi 40 segundos que el corneta primero arrancó con el solo, el barrio alto se convirtió en Campana bajo la sombra de nuestra singular Giralda Parroquial.

A pocos metros, apareció el cortejo del Cristo de las Misericordias, menos numeroso como es habitual que el de la dolorosa. Estábamos ante el conjunto de imágenes secundarías más homogéneo y singular de todas las cofradías locales, encabezado por el cristo flagelado de los hermanos hospitalarios. El paso de líneas manieristas, realizó una revirá en la carrera oficial de época, siguiendo el manual de instrucciones de Como debe andar un paso que legara a la ciudad el macareno Antonio Santiago.

Tras la banda de Cornetas y Tambores de la Victoria de León con más de 100 componentes, tocaba esperar al paso de los Dolores. Después de unos 20 minutos de ver transcurrir a los enlutados nazarenos, llegó el palio más sanluqueño con sus bambalinas de corbata. Y como este miércoles santo parecía un prólogo de su próxima coronación, entró a la carrera oficial bajo las notas de Coronación de la Macarena interpretada por la Banda de Música Maestro Dueñas, para después continuar camino de la Parroquia de la O acompañada por la marcha Coronación de Manuel Marvizón.

Visto esto, el pueblo le tomó la delantera al señor Obispo. Sanlúcar ciño ayer la corona a la Virgen de los Dolores.