A la intemperie

A las 11:30h de este miércoles 24 de noviembre, Antonia Bazán y Dianny Uliver pertenecientes al círculo de Podemos de Sanlúcar han presenciado un nuevo desahucio en nuestra ciudad, en esta ocasión en la Plaza Juan Grande. Una familia, con dos hijos menores de edad, ha sido puesta en la calle tras un aviso que les llegó a través de un mensaje de móvil. Entraron en su hogar tras romper la puerta y solo gracias a la ayuda vecinal pudieron sacar su ropa y objetos más necesarios.

Una vez desalojada la familia, llegó un agente antiokupa que colocó de inmediato el cartel de «SE VENDE» en el balcón de la vivienda y una puerta de metal. Según parece, el abogado de la familia desahuciada del apartamento donde llevaba viviendo ocho años, no ha sido todo lo diligente que se podría esperar, dejando que llegara este duro momento sin ofrecerles alternativa ni solución.

Y lo peor es que parece que pueden darse más desahucios en la zona, una vez pasados los peores momentos de la pandemia de la COVID19. Estamos asistiendo en estas últimas semanas a un incremento progresivo de desahucios, expropiaciones y derribos por toda la ciudad, síntomas del grave problema de Sanlúcar en este ámbito, acuciado por la falta de oferta de vivienda pública y social, y con precios abusivos tanto para la compra como para el alquiler.

A pesar de la existencia de la Ley Antidesahucio (que prorroga las medidas de protección social ante situaciones de vulnerabilidad social y económica), parece que el Ayuntamiento hace caso omiso a las necesidades básicas de la ciudadanía sanluqueña más desfavorecida. Los servicios sociales de la ciudad parecen trabajar más para los bancos que para las personas, ignorando además nuestra Constitución, que establece que la vivienda es un derecho básico para una vida digna.

Desde Podemos Sanlúcar instan al equipo de Gobierno del Ayuntamiento a que trabaje para detener todos los desahucios, al menos hasta que se proporcione una alternativa habitacional, para que esas familias, muchas con hijos menores, no tengan que vivir en la calle en plena ola de frío invernal.